Citas
"Dicen que eso es la felicidad: nunca sentir que sería mejor estar en otra parte, nunca sentir que sería mejor ser alguien más. Otra persona. Alguien más joven, más viejo. Alguien mejor".
(Alejandro Zambra, «Poeta Chileno». Ed Anagrama. 2020)
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"En una época de mi vida había leído las obras de teatro de Abelardo Castillo, los cuentos de Rodolfo Walsh (como Conti asesinado por la dictadura), los cuentos de Daniel Moyano, lecturas parciales y fragmentadas que ofrecían las revistas argentinas o mexicanas o cubanas, libros encontrados en las librerías del viejo del DF, antologías piratas de la literatura bonaerense, probablemente, la mejor en la lengua española de este siglo, literatura de la que ellos formaban parte y que no era precisamente la de Borges o Cortázar y a la que no tardarían en dejar atrás Manuel Puig y Osvaldo Soriano, pero que ofrecía al lector textos compactos, inteligentes, que propiciaban la complicidad y la alegría. Mi favorito, demás está decirlo, eran Sensini, y el hecho de alguna manera sangrante y de alguna manera halagador de encontrármelo en un concurso literario de provincias me impulsó a intentar establecer contacto con él, saludarlo, decirle cuánto lo quería".
(Roberto Bolaño. «Sensini». Ed. Anagrama. 2010)
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"Para El spleen de París se habría pensado originalmente en el título El paseante Solitario - para las Flores del Mal, en Los Limbos"
(Walter Benjamin. «El libro de los pasajes». Ed. Akal. 2005)
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"Cada mañana Sakoiti se levantaba cuando todavía era noche cerrada, encendía las luces de los invernaderos y recorría las hileras, entre las plantas. Mabel podía ver su sombra desde la ventana, alargándose sobre las paredes de plástico, yendo y viniendo sobre un mar de claveles, cosechando los pimpollos ya abiertos".
(Federico Falco, «La actividad Forestal». 2014)
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"Nada amo tanto como lo imprevisto. Una gitana de Budapest me leyó el porvenir en la lìnea de la mano.
Yo me eché vitriolo y las borré".
(Vicente Huidobro)
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“No serás nada en este mundo a menos que hagas lo que quieras. No planes nada, simplemente ve y hazlo”.
(Jack Kerouac. «En el Camino». 1951)
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"Uno tiene un trozo de papel o cualquier cosa: una tablilla, una pizarra o un cartón, y con algo a mano que sirva a ese propósito comienza a anotar las palabras que tiene en mente. Esta es la fase anárquica de la escritura. La blancura de la superficie puede hacer que la mente se retraiga, puede que le sea imposible hacer honor a sus facultades. Lo mismo da: es preciso escribir, escribir lo que sea por mucho que no valga la pena. Es absolutamente esencial que la mente fluya que se lance a la tarea"
(William Carlos Williams «Cómo escribir». 1936)
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"En realidad, (escribir), se trata de un trabajo en el fondo de la propia mente, de abajo a arriba, haciendo intervenir las vetas más profundas del cerebro, en vez de conformarse con las interacciones superficiales de la conciencia o aun mejor: poniendo la conciencia en relación con aquellas profundidades cerebrales: adelante, atrás, a una velocidad de vértigo, bajo el gobierno de esas profundidades. Es lo que ´dentro´ lo que obra, y al dar respuestas `hace obra´. Y con frecuencia, esas respuestas resultan incómodas".
(William Carlos Williams. «Revelación». 1947)
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"Lo que me gusta de esos libros era la sensación de plenitud y economía. La novela de misterio no tiene desperdicio, no hay ninguna frase, ninguna palabra que no sea significativa. E incluso cuando no es significativa, lo que en potencia, lo cual viene a ser lo mismo. Dado que todo lo visto o dicho, incluso, la cosa más vaga, trivial, puede estar relacionada con el desenlace de la historia, es preciso no pasar nada por alto. Todo se convierte en esencia".
(Paul Auster. «Ciudad de cristal». 1985)
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"Soy un convencido de que jamás lograré escribir. Ahí está ese gran pensador que me hizo odioso desde que quizo encerrarse en el duodécimo paréntesis de su primera página; salté el palito final cuando ya lo estaba pasando él y me juré no leer. Pero no leer es algo así como un misterio pasivo, escribir es el modo de no leer y de vengarse de haber leído tanto"
(«Autobiografía de encargo». Macedonio Fernández)
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