En la ciudad (6)
Ese día como cualquier otro, cambió todo a mi alrededor. No pensaba que sucedería. Hasta que llegué como siempre a la agencia. Ella estaba ahí sonriendo, apareció como un oasis en el desierto, y yo entremedio, soñando despierto. Ni todo el día escuchando los mejores discos de mi colección me harían volver en mi, al menos, a lo que yo era antes. Decidí dar una vuelta a mi regreso a casa. Fui a una tabaquería. Compré tabaco y lié un par de papelillos, tal como lo que me recomendó Gonzalo. Por un segundo volví en mi. Lisa de mis sueños, Lisagrande, Lisa de "Amor amarillo"-dije en voz alta. Abrí el Fernet, me senté en la entrada de la casona, tomé un vaso largo, lo llené lentamente. Luego, bebí poco a poco cada gota de ese brebaje, sonreí.
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